viernes, 20 de junio de 2014

Una nota sobre palabras y silencios



Una nota sobre palabras y silencios


Eduardo de la Serna



A raíz de la negativa de la Corte Suprema de Justica del Imperio a tratar un tema que afecta profundamente los derechos, la vida y el futuro de una Nación soberana, dejando todo en manos (o garras) de un juez de evidente parcialidad, se me ocurren unas pocas palabras continuando la declaración que hicimos pública el grupo de curas en Opción por los Pobres:

+ Es grave, muy grave, el silencio episcopal. Y parece que no se ha aprendido de los “hermanos mayores” cuando callaron ante el genocidio, las desapariciones forzadas, la entrega de niños y toda la barbarie de la dictadura cívico-militar. Nadie les pide –no nosotros al menos- una palabra de apoyo al gobierno nacional (aunque tampoco a otros modelos más perversos y no menos genocidas, por cierto), pero no pesar aquellas circunstancias que tienen tanta trascendencia y actuar y hablar en consecuencia, parece bastante grave. Podríamos hacer una lista, y no sería breve, de aquellas cosas en los tiempos recientes ante las que el Episcopado argentino solo calló. Y la repercusión que eso tuvo para la sociedad en general. Y esto, en este caso, contrasta además con las palabras claras del Papa, surgido de su mismo seno. O con voces rimbombantes y hasta apocalípticas ante otros momentos ciertamente menos graves y trascendentes de la historia. 

+ Es interesante, en otro juego de memoria, ver quienes decían ayer que sí o sí había que pagar para que regresara “sana y salva” la Fragata Libertad, y notar la identidad de quienes hoy dicen que hay que pagar ya según lo que “san Griesa” ha decidido, sin pelear, negociar, confrontar. Esa vocación de pagadores infames que muestran algunos que pretenden gobernar la Argentina el año que viene no debería ser pasada por alto. Lo mismo que aquellos medios o periodistas que dan voz, micrófono o espacio nada menos que a los responsables directos de que las cosas sean como son. El Gobierno actual no pidió ni una sola deuda, negoció los pagos de la manera menos perjudicial posible, y ahora resulta que Cavallo, Broda, Liendo, son voces que merecen ser escuchadas, y Macri, Massa, Carrió y otros que pretenden ser gobierno “explican” qué se debe hacer, y cómo, algo que no por casualidad es exactamente lo mismo que los “buitres” reclaman. Al menos sirve para saber –si ya no lo sabíamos- qué podemos esperar de ciertos personajes si -¡Dios, y el pueblo, no lo permitan!- fueran gobierno.

Las crisis sirven, aunque sean dolorosas, para recuperar o para profundizar la identidad, para saber quiénes somos y quienes no queremos ser. Ojalá aprendamos de ellas.

Foto tomada de elconquistador.org

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